El trabajo remoto se ha establecido en la nueva normalidad; sin embargo, algunos líderes podrían sentir que pierden el control de sus equipos, lo cual es posible evitar con las siguientes recomendaciones que te brindamos
Los cambios suscitados a causa de la propagación del virus SARS-COV2 siguen viéndose reflejados en diferentes ámbitos. El fenómeno más preponderante que se precipitó a raíz de la pandemia ha sido el trabajo remoto, una modalidad de trabajo que todavía veíamos como muy lejana y quizás sólo circunscrito a determinados puestos de trabajo (freelancers, diseñadores, community managers, etc.). Hoy por hoy, se podría asegurar que, casi todos los puestos de trabajo administrativos pueden trabajar en perfectas condiciones de manera remota o a través de modalidades mixtas (alternando labor presencial y a distancia).
Así pues, este fenómeno de reconversión laboral ha traído innumerables beneficios para las empresas y para las personas que trabajan en ellas. Sumado al buen funcionamiento del experimento del trabajo remoto, muchas empresas ven con ojos de ahorro todas las oportunidades para reducir gastos y costos derivados del nuevo paradigma laboral, entre las formas de ahorro más representativas están: arriendo de oficinas, gasto de comedores, otorgamiento de condiciones de trabajo vinculadas a la asistencia o gastos en servicios generales. Sin embargo, como toda crisis, trae oportunidades y nuevas dificultades que manejar ¿Cuál será la principal oportunidad de mejora en el ámbito de la gestión organizacional que ha surgido con el nuevo paradigma? Definitivamente… el liderazgo.

Desde antes de la pandemia, las organizaciones y la gestión de proyectos estaban inmersos en una crisis de liderazgo. Pocos líderes y muchos jefes. Este estilo de liderazgo pre-pandemia, se caracterizaba por la falta de claridad en los objetivos, dificultades de comunicación entre “la cabeza y el cuerpo”, así como el predominio de la “micro-gestión” (gestión caracterizada por la supervisión constante de labores operativas, dejando poco espacio para la autonomía de los miembros del equipo). No cabe la menor duda que, un tipo de liderazgo así, sumado a las características del trabajo remoto, va a ver agudizados sus falencias.
El liderazgo a distancia demanda nuevas habilidades y competencias por parte de los líderes de las organizaciones, sean emprendedores o dependientes, para gestionar proyectos, administrar la carga de trabajo e influir y motivar a la persona a su cargo. Sin embargo, las reglas de juego cambiaron, por ende, las estrategias deben de modificarse también.

1. Alinea a tu equipo
Si antes nos enfrentábamos a la falta de claridad respecto a los objetivos de cada área o proyecto, ahora es momento de dar una solución inmediata a ese problema. Tu equipo debe tener claro cuál es su objetivo, mantenerse enfocado avanzando en una misma dirección. Cada miembro del equipo debe tener perfectamente claro qué es lo que se espera de él y establecer objetivos sobre lo que debe lograr en estos momentos de crisis. Será crucial la forma en la que comuniquemos nuestra visión y con lujo de detalles. Un equipo que tiene una visión compartida es un equipo más colaborativo y comprometido con el fin compartido.
2. Comunicación y más comunicación
Debes comunicarte a diario con todo tu equipo. Con esto no nos referimos a sufrir de “reunionitis aguda” puesto que ya sabemos cuáles son los problemas de tener reuniones en exceso. Hoy en día existen innumerables soluciones tecnológicas para mantener la gestión de proyectos en línea y de manera colaborativa con todos los miembros. Te compartimos algunas herramientas que facilitan la gestión colaborativa 100% online: ASANA, TRELLO, TO DO LIST o MONDAY. No obstante, hay que tener en cuenta que muchas personas jamás habían trabajado de forma remota, por lo que necesitan de una conexión humana. Lo mejor para aumentar la moral y productividad es brindarles una conexión humana por lo menos de forma remota.
3. Si se mide, se puede mejorar (KPI’s – OKR’s)
Lo que no se mide no se puede mejorar. Los tableros te proporcionarán comentarios rápidos sobre el rendimiento de tu empresa y tu equipo en la operación remota.
No confíes en los informes enviados manualmente cuando trabajas con un equipo vía remota. Lo último que deseas hacer es pasar un tiempo precioso persiguiendo a personas en diferentes lugares (y posiblemente incluso en diferentes zonas horarias) para obtener informes de rendimiento. Necesitas de un tablero adaptable en tiempo real con todas las métricas esenciales de la compañía y los empleados, accesible para todos en la organización. Necesitas tener visibilidad en todas las áreas del negocio.
4. Enfócate en lo principal
Lo principal es mantener lo principal como lo principal: es muy importante que seas específico sobre lo que quieres lograr. La claridad es otra cosa que conduce a la calma.
Tu enfoque te ayudará a evitar el estrés, lo abrumador y los movimientos desorganizados. Esto significa que estás eligiendo deliberadamente qué hacer, pero también, e igualmente importante, estás eligiendo deliberadamente qué no hacer.
