¿Qué es el capital de trabajo en una empresa?
El capital de trabajo considera todos aquellos recursos que requiere una empresa para poder operar de forma continua. Básicamente hablamos de lo que comúnmente conocemos como activo corriente.
Velo de esta forma: para que una empresa pueda operar a su máxima capacidad requiere de recursos para cubrir insumos, materia prima, mano de obra, etc.
Estos recursos deben estar disponibles a corto plazo para cubrir esas necesidades inmediatas y así evitar atrasos.
¿Cuál es la fórmula para calcular el capital de trabajo?
Los expertos coinciden que para determinar el capital de trabajo de una forma más objetiva, la empresa debe restar de los activos corrientes, los pasivos corrientes. El resultado de esto nos da el capital neto contable.

Si te preguntas para qué sirve esto, ten en cuenta que calcular los activos de tu empresa permite determinar con cuántos recursos cuenta la empresa para operar si se pagan todos los pasivos a corto plazo.
En términos de finanzas, la fórmula para determinar el capital de trabajo tiene mucha relación con la llamada razón corriente, uno de los indicadores financieros que nos permite determinar el índice de liquidez de una empresa, o su capacidad para disponer de efectivo ante una eventualidad.
En el cálculo, la razón corriente se determina dividiendo el activo corriente entre el pasivo corriente, y se busca que la relación como mínimo sea de 1:1 (que cada peso de la empresa debe un peso).
Ejemplos del capital de trabajo
Para analizar mejor el uso y cálculo del capital de trabajo pongamos como ejemplo la empresa “Hilario”, un negocio de costura que apenas comienza su camino y por ende, aún tiene algunas deficiencias de capital.
Un punto importante para el funcionamiento de “Hilario” es la adquisición de material: sin embargo, constantemente este negocio queda corto en sus activos destinados a la compra de hilos, telas, etc.
Ante los problemas para la compra de material el gerente de “Hilario” solicitó a contabilidad revisar todos los departamentos para rectificar la distribución del dinero.

Es así que, para poder separar los gastos y las entradas en forma adecuada, los contadores usan la fórmula del capital de trabajo ya que es la herramienta más adecuada para este procedimiento el cual da como resultado el excedente y el déficit de cada departamento.
Esto último permitirá a “Hilario” una mejor distribución del capital, permitiendo así recuperar el capital perdido en el momento más próximo.
Financiamiento y capital de trabajo
Ahora, en el caso de que el dinero no sea el suficiente para el funcionamiento óptimo de la empresa, aquí es donde entra el llamado financiamiento.
El financiamiento son aquellos recursos monetarios necesarios para llevar a cabo una actividad económica, con la característica esencial que generalmente se trata de sumas tomadas a préstamo que complementan los recursos propios.
El financiamiento puede clasificarse de dos maneras:
- Financiamiento Interno: Aquel que proviene de los recursos propios de la empresa, como aportaciones de los socios, la creación de reservas de pasivo y de capital, es decir, retención de utilidades, etc.
- Financiamiento Externo: Aquel que se genera cuando no es posible seguir trabajando con recursos propios. Aquí es necesario recurrir a terceros como los préstamos empresariales.
Si estas buscando una opción para financiar tu negocio, la mejor opción es solicitar un crédito para empresas que te dé la oportunidad de acceder a una mayor cifra de financiamiento, con intereses bajos que puedas pagar a plazos muy cortos.

